Mayo 23, 2018Los desafíos de Eleva a un año de su implementación

Por Daniela Kework, Directora Ejecutiva de Eleva.

La evidencia internacional demuestra que para contar con sistemas de formación eficientes para el trabajo, se deben considerar  tres aspectos clave: conexión del mundo formativo con el productivo, estándares laborales y formativos, y sistemas de aseguramiento de calidad.

La industria minera fue pionera en este ámbito, y el año 2012 el Consejo Minero creó el Consejo de Competencias Mineras (CCM) con el fin de diseñar una agenda que le permitiera contar con el capital humano en cantidad, calidad y oportunidad que el sector requeriría.  

En este contexto, surge la Plataforma de Transferencia para la Formación Técnica en Minería, Eleva, como una iniciativa que quiere profundizar y extender el impacto del trabajo ya realizado por el CCM, pero con un enfoque de mejoramiento hacia  la formación técnico profesional en minería.

Hoy, y tras un año de su puesta en marcha, Eleva tiene  una gran ambición: generar una red de colaboración regional y nacional conformada por liceos técnico profesionales, instituciones de educación superior (IES), OTECs, además de empresas y proveedores de la gran minería, con el fin de mejorar la calidad y pertinencia de los procesos formativos, propiciando la construcción de trayectorias formativas y laborales más coherentes con las necesidades de desarrollo de las personas y del territorio.

Con esta ambición como norte, en  2017 se definieron tres focos estratégicos para la instalación del programa: Conformación de Redes, Desarrollo de Estándares, y Gobernanza y Posicionamiento.

En relación a la Conformación de Redes, logramos congregar a 30 Liceos Técnico Profesionales, 9 instituciones de educación superior y 10 Organismos Técnicos de Capacitación en 5 regiones del país: I, II, IV, V Cordillera y RM a ser parte de la iniciativa.

En Desarrollo de Estándares se diseñaron estándares y herramientas formativas, en base a lo desarrollado anteriormente por el CCM, la política TP y el Marco Nacional de Cualificaciones Técnico Profesional, junto con otras experiencias previas, tanto públicas, como privadas.

Por su parte, en términos de la Gobernanza y Posicionamiento, se estableció el Consejo Directivo del programa, presidido por la Subsecretaría del Ministerio de Educación, con la participación activa de representantes del Ministerio de Economía, Ministerio del Trabajo y Previsión Social, Ministerio de Minería, Corfo, Consejo de Competencias Mineras y Fundación Chile. Además, se convocó a autoridades, socios, y stakeholders regionales a ser parte del programa.

Este 2018 presenta grandes desafíos para Eleva, principalmente en la implementación de la estrategia de mejoramiento con las instituciones de formación y en el trabajo con las redes regionales. En abril se inició el despliegue en terreno con las asesorías directas a las instituciones, las jornadas presenciales del plan de formación, los módulos e-learning, y las actividades de colaboración en red, acciones que serán el gran foco de este período.

Buscaremos instalar en la red Eleva, de forma profunda y permanente, los estándares de la industria minera e impulsar el desarrollo de capacidades que les permita mantener un vínculo más estrecho con la industria, de manera que puedan ofrecer oportunidades de empleabilidad de calidad a sus jóvenes y egresados, así como también mejores trayectorias formativas.

En este contexto, también queremos convertirnos en un espacio de creación conjunta, donde probemos buenas prácticas que puedan ser consideradas por la política pública de Chile  e instalar las capacidades y prácticas que permitan mantener este vínculo, entre el mundo formativo, laboral y gubernamental.

“Aprender a aprender” a nivel de sistema formación-trabajo, es crear un medio para crecer juntos, comunicarnos, entendernos, adaptarnos, coordinarnos, generando beneficios que van más allá de cada una de las partes, beneficios que impulsan la competitividad, productividad y desarrollo social del país.